Tus alas

hablemos ahora
que tenemos palabras,
que podemos decirnos
cuánto nos esperábamos
y cuándo fue
que cortamos nuestra garganta
y las dejamos volar

el ahogarse con palabras
debía ser la peor de las muertes
por eso yo elegí
estirar mi piel
mirarte a los ojos
y dejarme sangrar

sin poder evitarlo
me enamoré
y finalmente
me ahogué con mis palabras
y las tuyas
encerradas en un frasco
rompieron el cristal
hecho de miedo.

el ahogarse con el amor
es la peor de las muertes
por eso decido morir
feliz, en tus brazos
y el sonido de aquellos cristales
acompañándome para siempre.

Anuncios

Regreso

Pocas cosas son tan frustrantes como quedarte sin palabras. El último poema que escribí aca tiene como fecha 11/09/17. De ahí en adelante, siempre que me senté a escribir fue en vano. Las palabras no salieron, todo lo que quise expresar se quedó atascado en mi cabeza. Viví muchas situaciones que ameritaban expresar mi sentir, pero simplemente no pude. Regresé porque quiero darle palabras a este espacio, que me contuvo en mis peores momentos. Espero no me haya olvidado.

Tormenta

Una gota más de lamento
consiguiendo destruir
todo aquello que planeaba
tan perfecto sonaba
y ahora quiere morir

se abre el pecho
se asoma el esqueleto,
y mis mariposas juegan a bailar
pero en mis sueños todo es ritmo
y al despertar,
es la oscuridad de mi verdad

es el te quiero que callé,
lo que queda ahogado
y de fondo la misma canción.

Y una vez más
mis mariposas se queman
cuando escuchan mi confesión

una gota más de amor
consiguiendo destruir
todo aquello que planeaba
tan perfecto sonaba
y ahora quiere coexistir

 

Anatomía

te sigo
pero mis frustrados pasos

  me detienen

no tengo voluntad
y perdí mi guía de la mano 

de una sombra

que me envolvió y me soltó
hizo que tenga que arrastrar los pies
en esta noche en que quiero y no
ser tuya

digo que te necesito
y enseguida el análisis
el interrogatorio, acechando
midiendo cada una
de mis excusas,
dejando que escuche
los pasos no tan frustrados
del miedo y el dolor
que analiza y descarta
esta necesidad prematura

no te escucho
te grito, te ruego
que hables más fuerte
y así
de rodillas, suplicándote
devolveme a mi estado natural
donde mi voz, sin miedo
y mi cuerpo, aliviado
responde: si, señor.

Ave Fénix

la misma proyección astral
día y noche
escuchando el sonido del fuego
aquel que quema
y me hace renacer.

vulnerable ante
tu ausencia
sin sombra
sin poder perseguir
y tu sonrisa
es un frasco de cenizas
que veo desaparecer
en el viento de esta noche.

me levanto
y me observo
me limpio la mejilla
me veo, alterada
me acaricio el pelo
y digo: continua
no aflojes más,
nenita.

la misma proyección astral
día y noche
escuchando el sonido del fuego
aquel que quema
y me hace renacer.

soy el ave fénix
de la tristeza.

Excesos

el silencio no es opción
miserable orgullo
somos como podemos
no pretendo
arrastrarte a mis pies
y empujarte a gritos
pero el silencio
no es opción.

.

castigame
de la forma
en que sabes
de la
forma
en que tus ojos adquieren
una fina rudeza
y envuelven mi piel
desnuda en tu pecho
hablando con tu alma
porque el silencio
nunca fue opción.

.

malvado tu plan
de endulzar
aquella presencia amarga
símbolo de lo elocuente
prueba de dolor infinito

.

malvadas, tus palabras
queriendo danzar
entre la delicada verdad
y la pudorosa mentira

.

malvado vos
sí, vos
por llegar tarde.

.

castigame
cuando el silencio,
desaparezca.

No voy a luchar

hundí en mi piel
tus más profundos deseos
tus más oscuros pensamientos
desgarrame con tu mirada
obligame a unir mis partes
y enseñame
que la misma mano que acaricia
es la que castiga.

quiero que quiebres
todos mis miedos
despojame
de las armaduras
enseñame tu amor
con un color diferente
y el dolor,
marcado en lo más profundo
de mi piel
suplicando como una niña
que no me abandones,
ni hoy,
ni nunca.

ante tus pies
todos estos deseos, en silencio
esperando con cautela
tu próxima orden
decidiendo sobre mi cuerpo
desnudo y tembloroso
cuál sera el próximo paso
y cómo te gustaría usarme
hasta cansarte de mí.

agacho la mirada,
sintiendo las lágrimas
recorrer una mejilla
anulada por el golpe,
y entiendo
que no hay lucha
ni resistencia
porque tus ojos
callan todas mis dudas.

el placer
se apodera de mi cuerpo
me revuelve el interior
y las palabras quieren salir
suplicar compasión
pero arrodillada,
me doy por vencida.

cuando levanto la mirada
observo que tu cuerpo
ahora convertido en sombra
me envuelve
y siento
estoy ahogada en un mar
del que no quiero salir.

¿dónde estoy?
“en mis brazos”
agonizante y extasiada
te suplico
“que sea la última página”
y sonreís.