Juguemos

al final
del pasillo
solo eras una
sombra

un esclavo
desnudo

esperando
ansioso
poder
soltar a la bestia

(te observo, temerosa)

al final
del pasillo
solo eras un
espectador

un hombre
sádico

disfrutando
de aquel ritual

(tu sombra ahora me envuelve)

y en la oscura habitación

permanecen tres almas

una bestia
su esclava
y la próxima presa.

No te espero

Crecí

y en qué me he convertido, no lo sé.

Tal vez en lo que más desprecias,

y aún así,

me deslizo orgullosa en tu piel.

Hoy no te necesito,

hoy no soy tu figura perfecta,

y aún así,

quiero ahogarme en tu justicia.

Regalame una porción de dolor,

pedime que te ruegue.

Tal vez mañana sea

aquel día soñado.

Disfrazados

juguemos a que nos cazamos
juguemos a que
me creo tus palabras
y vos las tuyas
y así nos cansamos
de fingir
que al final de esta cacería
habrá un premio

qué elegante
formar parte del mismo juego
sin saber
quién caza a quién
vos con tu sonrisa
yo con mi eterno dolor

qué oportuno
¿no?
mi amor
¿por qué confiar?

un descuido
es una mordida
y el silencio
nos anuncia perdedores

Sí, señor

te amo
del modo en el que significa
algo
de la forma más simple
y la única en la que quiero amarte.

te amo
y lo siento tan necesario
como el roce de tu piel
como lo que vendrá después
de que este amor
haya mutado.

te amo
y no es lo mismo
no te amo como sé amar
te amo
del modo en el que significa
que todo tiene sentido.

Desgarrar

a ciegas en tu mundo
como una niña encantada
el último beso
cortó mi respiracion.

¿qué me espera?
pedime más,

ahora, y para siempre
alimentame como a un lobo
hambriento de tu voz.

disciplina y orden
en tus manos todo lo confío.

Cuerdas invisibles

la caricia en mi pelo
una última mirada
de aprobación
para empezar a contar
los segundos
para empezar a calcular
la distancia
y arrodillarme
ante tus pies
y una vez más
de aquí en más
aceptar
que tu voluntad
y mi aprendizaje
se comprometen
a amarse
y que lo único que me ata
es tu dulce voz.